¿ Nombre completo ?
- Walter Breijo Rodriguez " El Tanero "
¿ Edad ?
- 36
¿ Lugar donde resides ?
- Perillo, Oleiros. A Coruña
¿ Desde que años llevas pescando ?
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Es importante usar cabezas plomadas de anzuelo corto, para no restarle movilidad a su finísima cola, que es donde yo creo que reside gran parte de su efectividad. Además, aunque falles una clavada, normalmente atacará otra vez debido a su textura. Esto con otros vinilos rara vez ocurre.
La primera de ellas fue una hora después del amanecer bajo un intenso manto de niebla matinal. Parecía que a nuestro alrededor no la había, es como si estuviéramos en una isla, donde el único punto donde no había niebla era a nuestro alrededor. Es espectacular ver como se va disipando poco a poco y entran los rayos de sol a través de ella como si fueran unos láseres apuntando hacia el agua.

Una hora después de llegar, noté un leve movimiento del puntero, cogí la caña en la mano y la dorada estaba comiéndose el cangrejo. ¡De repente, soltó todo!, esperé un poco y no noté nada. Posé la caña en su sitio y le di unos minutos. Cuando me di cuenta el puntero estaba completamente arqueado, ¡ella sola se enganchó!, pero aún así, le di un buen cachete para asegurarla e hizo que disfrutara como un niño de su pelea. ( Se ve en el vídeo )
Antes de comentaros mi experiencia os comento en qué consiste: GULP¡ es una materia Biodegradable que no tiene como base vinilo sino el almidón de la cáscara del maíz ya que es base ideal para el sustento del atrayente (el cual es un secreto y lo desconocemos) por que dentro del agua actúa como un reactivo absorbiendo y expulsando agua constantemente y por lo tanto su aroma y sabor.
Para su utilización, usé dos técnicas bien diferenciadas. La primera con una cabeza plomada de 20 gramos, moviéndolo con soltura, pero de forma pausada, trabajando a su vez varias capas de agua. La segunda técnica consistía en efectuar un montaje tipo carolina, de los empleados en la pesca del black bass, consistente en un plomo de bala fijo, con una gameta de 1,5 metros aproximadamente y con un anzuelo específico para este tipo de montaje (anzuelo carolina), en el cual insertaba el GULP¡. La manera de trabajar el engaño consistía en dejarlo descender hasta el fondo, arrastrando incluso a golpecitos contra el lecho marino, para a continuación subirlo a medias aguas, repitiendo la operación una y otra vez. La técnica que mejor me funcionó, fue esta última.
Tras hacerle una visita a Miguel (Solorobalizas) el sábado por la tarde, llegamos a casa. Una vez allí, preparamos todo el material para la jornada de pesca dominical.
Tras una buena racha por mi parte, mi compañero decidió cambiar de vinilo y montar uno mayor. Sabía que una lubina podría engullir aquella imitación, pero el tamaño medio de las capturas me hacían dudar por momentos. Sin embargo, la insistencia de Walter se tradujo en otra captura, y para más inri, esta había afianzado el señuelo completo, dentro de su boca.