Dos buenos ejemplares de dorada. Pescados el mismo día a distintas horas y en condiciones atmosféricas diferentes.
La primera de ellas fue una hora después del amanecer bajo un intenso manto de niebla matinal. Parecía que a nuestro alrededor no la había, es como si estuviéramos en una isla, donde el único punto donde no había niebla era a nuestro alrededor. Es espectacular ver como se va disipando poco a poco y entran los rayos de sol a través de ella como si fueran unos láseres apuntando hacia el agua.Pero antes de que esto ocurriera, nuestra amiga metió en la boca un mejillón de un tamaño considerable. Al poco de estarlo comiendo, ¡ ZAS ! , le di a clavar y no fallé. En ese instante, comenzó una pelea muy buena, sin grandes carreras, pero con mucha potencia y presión, con movimientos muy lentos, los cuales yo acompasaba con la caña. Tardó mucho en cansarse y cuando creíamos que ya la teníamos, mi padre le metió la sacadera pero en cuanto la vió, pegó un quiebro que casi la perdemos (lo podeis ver en el vídeo resumen). Aún le quedaba una buena reserva de fuerza.
Al final todo salió bien y como veis en las fotografías es un gran ejemplar, corto en longitud pero fuerte y robusto. Las peleas como las de esta dorada son las que hacen que tantas horas de espera valgan la pena.
Volvimos a puerto al mediodía (sin tener ni una picada más) para comer y descansar un poco.
Por la tarde salí yo solo. Las condiciones atmosféricas habían cambiado por completo. Un día espléndido de sol, poco viento y ni gota de frío.Yo prefiero que no haga sol ya que tengo que resguardarme. El agua también había cambiado, estaba más oscura que por la mañana. Así que decidí montar un cangrejo verde de buen tamaño.
Lancé y poco después de posar la caña en su sitio, empezó a mordisquear el cangrejo. Yo acababa de resguardarme del sol en el camarote, salí a toda prisa y casi no me da tiempo a clavar, otra buena dorada enganchada. ¡ A disfrutar de su pelea!
Aunque el ejemplar era más grande y largo que la dorada capturada por la mañana, la pelea fue distinta y se cansó antes. Estoy seguro que de haberlas pesado, la de por la mañana daría más gramos en la báscula aún siendo menor en tamaño.
Un día inolvidable con dos ejemplares muy buenos y una pelea para el recuerdo, espero que se repita y pronto.
VER VÍDEO:
Por la tarde salí yo solo. Las condiciones atmosféricas habían cambiado por completo. Un día espléndido de sol, poco viento y ni gota de frío.Yo prefiero que no haga sol ya que tengo que resguardarme. El agua también había cambiado, estaba más oscura que por la mañana. Así que decidí montar un cangrejo verde de buen tamaño.
Lancé y poco después de posar la caña en su sitio, empezó a mordisquear el cangrejo. Yo acababa de resguardarme del sol en el camarote, salí a toda prisa y casi no me da tiempo a clavar, otra buena dorada enganchada. ¡ A disfrutar de su pelea!
Aunque el ejemplar era más grande y largo que la dorada capturada por la mañana, la pelea fue distinta y se cansó antes. Estoy seguro que de haberlas pesado, la de por la mañana daría más gramos en la báscula aún siendo menor en tamaño.
Un día inolvidable con dos ejemplares muy buenos y una pelea para el recuerdo, espero que se repita y pronto.
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